MEDITACION MINDFULNESS Y CANCER
- Daniela Capecchi

- 2 jul 2020
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Muchos estudios científicos avalan los beneficios que tienen las técnicas de relajación y meditación mindfulness (atención plena) en los pacientes con cáncer.
Después del diagnóstico, es especialmente útil para reducir la incertidumbre, el miedo y la ansiedad. En los meses siguientes, ayuda a tomar decisiones sobre los tratamientos a implementar y a reducir el estrés, la depresión, el insomnio y la fatiga /cansancio, los malestares físicos o dolores que acompañan a la quimioterapia y a la radioterapia.
A largo plazo, se ha demostrado que los pacientes que utilizan estas técnicas tienen más probabilidades de superar el cáncer, de controlar mejor el temor a la recurrencia de la enfermedad y sobrevivir más tiempo.
La meditación mindfulness calma nuestra mente, centra nuestra atención en el “aquí y en el ahora”, nos ayuda a aceptar nuestra realidad tal cual es y nos motiva a asumir una actitud más positiva a lo largo de la enfermedad.
Se ha demostrado que lo más importante no es el uso de una técnica en particular. No existe un mantra, una palabra o una posición mágica… Lo que determina el éxito de la meditación en el paciente con cáncer es la constancia. Crear el hábito de calmar a diario nuestra mente, de entrar en contacto con nuestro cuerpo, con nuestra respiración todos los días.
Podemos empezar con 10 o 15 minutos diarios y luego incrementar el tiempo progresivamente.
Es importante aclarar que aunque la relajación y la meditación mindfulness han demostrado su utilidad para mejorar la calidad de vida y el tiempo de supervivencia del paciente con cáncer, no sustituyen a los tratamientos recomendados por el oncólogo o médico tratante (cirugía, radioterapia, quimioterapia…). Estas herramientas son una excelente terapia complementaria que apoyan y potencian la efectividad de los tratamientos médicos recomendados.
Daniela Capecchi
Psicooncólogo



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