APRENDIENDO DE MINDFULNESS
- Daniela Capecchi

- 5 ago 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 6 ago 2020
La Meditación Mindfulness requiere entrenamiento. Haciendo una analogía es como desarrollar un músculo. Un músculo que nunca, o casi nunca hemos utilizado, por lo que está atrofiado o simplemente no se desarrollado. Es como un niño que aprende a caminar…
Israel Mañas
Universidad de Almería, España.
Cuando nos preguntan ¿cómo estás? solemos responder automáticamente y sin pensar… “bien”, “aquí”, “chevere”... La verdad es que muy pocas veces nos detenemos a analizar cómo nos sentimos realmente.
Las tareas y problemas del día a día , el trabajo, los estudios… ocupan todo nuestro tiempo. Nuestra mente no se detiene. Salta constantemente de un pensamiento a otro.
Siempre enfocada en lo que sucede en el exterior. Nunca se para a observar o a analizar lo que sucede dentro.
El Mindfulness hace exactamente eso. Calma nuestra mente para que podamos ver con claridad lo que sucede en nuestro interior, para que podamos observar y decidir lo que realmente queremos o necesitamos.
Nos ayuda a dejar de responder automáticamente a lo que nos sucede y tomar el control de nuestras vidas.
Aprender a meditar, a entrenar nuestra mente en Mindfulness lleva tiempo. La única forma lograrlo es a través de la constancia. Dedicando todos los días, 10 o 15 minutos a esta tarea. Luego poco a poco, iremos incrementando el tiempo.
La práctica de la Meditación Mindfulness comienza con la práctica de la concentración. Es decir, el primer objetivo de la práctica de Mindfulness es aprender a calmar nuestra mente, tornarla serena y tranquila. Entrenar nuestra mente a enfocarse en un solo ”objeto”, por lo general “la respiración”.
Parece sencillo, pero no lo es. En múltiples estudios científicos se ha demostrado que cuando le pedimos a una persona que se concentre en su respiración por diez minutos continuos, a los pocos segundos, ya se distrae con algún pensamiento o emoción que viene a su mente.
Con la práctica continua de Mindfulness, lograremos mantener la atención enfocada en la respiración más y más tiempo, sin distraernos. Esto en sí, ya es meditación. Es un estado meditativo que produce cambios importantes, experiencias, comprensiones súbitas o insights,
El Mindfulness ayuda a reducir el estrés, la ansiedad, la depresión y la incertidumbre que suele acompañar al cáncer. Igualmente es muy útil para reducir los síntomas físicos que generan los tratamientos médicos, tales como el dolor, el cansancio y el insomnio.
Daniela Capecchi

Psicooncólogo







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